Presionada a sentir, me atrapan las constantes dudas de mi corazón y mi mente, lo que debería y no debería hacer. Es verdad cuando en los monitos animados se muestra al diablo y al angel, quizás no de esa forma tan literal, pero siempre existe la disputa entre lo que se quiere y lo que se debe hacer.
Aunque me ha costado, he aprendido que , a veces, es bueno pensar en si mismo, dejando de lado todo lo demas, pues nadie más pensará en mi. Sin embargo, es difícil hacer las cosas sin meditar el daño que puede hacerle a otro. ¿Estará bien que esto me haga sentir a gusto a mi, pero no al otro? ¿Importo yo más que otro?.
No solía ser la mina que se enrollaba mucho a la hora de decidir y hacer las cosas, pues mi "ley" era simple; si le hace daño a otros, pues simplemente NO. Pero con el tiempo las cosas cambian, la gente se muestra tal cual es, las situaciones son diferentes, incluso los sentimientos toman riendas y llega la "impulsividad", ni sé si existe esa palabra, pero en fin creo que se entiende. Y cuando todo eso pasa, no piensas en nada ni en nadie, no te haces ni una puta pregunta, tan sólo... actuas; Si quiero besarlo, lo beso / Si quiero sentir, lo siento/ Si quiero fingir, finjo. Y así todo va bien, hasta que terminas de hacerlo, he ahí cuando se viene a la mente " pensar antes de actuar" ¿Pero que carajo importa ahora? si ya lo hice.
Me ha invadido tanto ese actuar, que a veces, va con rabia, con maldad, quizás, a veces hasta pienso: "que sienta lo que yo sentí ¡Que me importa si le duele!" pero y detras de eso? existen terceros, cuartos, quintos que no tienen culpa. Y luego, sigue sin importarme...
Ya no soy quien solía ser y a veces, no me conozco, no culpo a nadie por lo mi proceder, pero simplemente no voy a ningun sitio, no sé si lo que hoy tengo es lo que quiero, pero me convenso de que debo quererlo, quizás, por esconder o evadir pensamientos y/o sentimientos que con toda seguridad puedo decir: No valen la pena.
Hoy no sé.